Todo tratamiento comienza con una valoracion estructurada. Revisamos sintomas, historia clinica, objetivos y el contexto personal de cada paciente para proponer un protocolo realista y medible.
Posteriormente definimos frecuencia de sesiones, indicadores de progreso y recomendaciones complementarias para sostener resultados. El seguimiento permite afinar el proceso con base en la respuesta clinica.
La claridad en cada etapa ayuda a que la experiencia sea mas segura, mas comprensible y mas efectiva para quien inicia tratamiento.